Recomendaciones para elegir un refrigerador:

La heladera es el único electrodoméstico que se mantiene encendido las 24 horas del día los 365 días del año. Por eso, disminuir su consumo energético es muy importante a la hora de ahorrar.

Cuando compres una heladera, elegí siempre las de etiqueta energética clase A+++ o la mayor clase que se encuentre disponible.

Al elegir un refrigerador:

  • Consultá la clase climática en la que vivís para conocer qué productos son los adecuados para tu región. Este dato podés encontrarlo en la etiqueta de eficiencia energética de la heladera. La clase climática indica el rango de temperatura ambiente recomendado dentro del cual el funcionamiento del equipo es óptimo.

  • Procurá elegir el tipo de heladera que mejor se adapte a tus necesidades. Elegí heladeras pequeñas o de menor volumen para hogares habitados por pocas personas. Equipos más grandes requerirán un mayor uso de energía.

+1 significa la cantidad de litros adicionales que debe tener la heladera por cada persona que se agrega.

Recomendaciones de ahorro:

¡Cuanta más energía ahorres, menor será el gasto de tu factura y la contaminación que produzcas!

  • Es conveniente colocar la heladera en ambientes ventilados y lejos de fuentes de calor como hornos. Evitá lugares donde les dé el sol de forma directa.
  • Dejá un espacio de 20 cm a los lados, de esta forma el aire puede circular y facilita su ventilación. La rejilla trasera no debe apoyarse en la pared.
  • Mantené limpio el condensador trasero de tu heladera. El polvo acumulado afecta su rendimiento.
  • Controlá que sus puertas cierren herméticamente y los burletes se encuentren en buen estado para evitar fugas de aire.
  • Regulá el termostato de manera adecuada. Por cada grado que bajamos la temperatura del frigorífico, el consumo de energía aumenta un 5%.
  • Controlá que no se forme hielo en las paredes del freezer, ya que aumenta significativamente su consumo energético. Una capa de tan sólo 3 mm en el congelador incrementa el consumo un 30%.
  • Si te ausentás de la casa por un tiempo prolongado, vaciá y desconectá el refrigerador antes de irte.

Cuidar de tu heladera no solo te ayuda a ahorrar energía, también aumenta su vida útil.

  • No coloques alimentos o bebidas calientes en la heladera o freezer.
  • Tapá los alimentos y bebidas que guardes para que no se genere humedad, la cual aumenta el uso de energía. Al guardarlos de esta forma también se conservarán mejor y por más tiempo.
  • Ordená los alimentos para que sean visibles fácilmente, y así evitar que la puerta quede abierta demasiado tiempo.
  • Al descongelar alimentos del freezer, podés colocarlos en la heladera para aprovechar el frío liberado.